Delegación Presidencial Regional de
Ñuble
24 de Marzo de 2026

Conozca la Región

La XVI Región de Ñuble, con capital en Chillán, está conformada por las provincias de Diguillín, Punilla e Itata, y por 21 comunas que dan cuenta de una identidad forjada en el esfuerzo, el trabajo y el arraigo. Ubicada en el centro-sur de Chile, Ñuble es una región joven en lo administrativo, pero con una historia sólida, donde el desarrollo ha estado siempre ligado a la iniciativa, la producción y el mérito.

Su creación en 2017 y puesta en marcha en 2018 no fue solo un ajuste administrativo, sino una oportunidad para avanzar hacia una gestión más cercana, eficiente y con foco en el crecimiento. En ese proceso, el liderazgo de autoridades comprometidas con el desarrollo ha sido clave. Figuras como Martín Arrau marcaron una etapa de instalación con foco en orden, inversión y proyección, sentando bases para el funcionamiento de la región con una mirada clara: menos burocracia y más ejecución.

Con una superficie de aproximadamente 13.178 km² y más de 512 mil habitantes según el Censo 2024, Ñuble destaca por su diversidad geográfica y por una población que ha sostenido históricamente el crecimiento desde el trabajo. Aquí, la agricultura no es solo una actividad económica, es el motor central. Los cultivos son parte de una cadena productiva que requiere estabilidad, certeza jurídica y respaldo a quienes invierten y producen.

A esto se suma el crecimiento de sectores como la industria y el turismo, particularmente en polos como las termas de Chillán, donde la inversión privada, el desarrollo de infraestructura y la generación de empleo muestran que el progreso se construye con reglas claras y confianza.

Las tradiciones productivas siguen siendo un sello distintivo. La artesanía de Quinchamalí, junto con los trabajos en madera y bordado en comunas como Coihueco, Ninhue y San Fabián, reflejan una identidad que se mantiene gracias al esfuerzo y al valor del trabajo bien hecho.

La costa, con localidades como Cobquecura y Buchupureo, aporta un atractivo natural que ha ido consolidándose como destino turístico. Para que ese potencial siga creciendo, es fundamental resguardar condiciones básicas como la seguridad, el orden y la conectividad.

Por su parte, el sector forestal ha tenido un desarrollo significativo, impulsado por condiciones favorables y por inversión que ha dinamizado la economía regional. La presencia de plantaciones de pino radiata y eucalipto ha permitido consolidar una industria relevante, generadora de empleo y crecimiento.

Ñuble avanza cuando se fortalece la inversión, cuando se respeta a quienes producen y cuando existe liderazgo claro. El desafío no es menor: seguir consolidando una región que no depende de discursos, sino de gestión, orden y trabajo constante.

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